La situación actual del COVID-19 nos ha superado a todos. Hace apenas un mes nadie era capaz de pensar que el mundo iba a ponerse en pausa de esta manera.

A estas alturas, es más que evidente que la crisis del coronavirus no será solo sanitaria, también será económica.

Con prácticamente toda la población confinada en su casa y la incertidumbre a tope, la economía se ha frenado en seco.

Pero en la medida en que sigamos vivos, seguiremos consumiendo. Aunque, al estar encerrados en nuestras casas, consumiremos de manera diferente.

Hace algunos días, leí un artículo que hablaba sobre las cinco fases psicológicas que sufrimos ante la aceptación de un trauma. Sin dudas el confinamiento por COVID-19 es un hecho traumático a escala mundial.

Así que, a medida que pasen las semanas, probablemente irás sintiendo las siguientes emociones:

  1. Negación
  2. Rabia
  3. Tristeza
  4. Aceptación
  5. Superación

Como las decisiones de compra están directamente vinculadas a nuestro estado de ánimo, en cada una de estas etapas consumiremos cosas muy diferentes.

En este post encontrarás una crónica de mi paso por cada una de las fases psicológicas del “trauma COVID-19” y cómo fueron cambiando mis decisiones de compra a lo largo de estas semanas de confinamiento.

Empecemos…

1️⃣ Etapa NEGACIÓN

Creo que de la etapa negación nadie se ha salvado. Sino que le pegunten a Trump o a Bolsonaro.

Aunque a día de hoy la actitud de estos mandatarios nos parezca inaceptable, todos, en mayor o menos medida, alguna vez dijimos “es solo una gripe”, “esto aquí no llegará”, “es un complot de EEUU contra China” y cosas de este estilo.

En esta etapa no cambiamos NADA nuestro consumo y estilo de vida. Como creemos que nada de esto podrá afectarnos no tomamos ningún recaudo ni hacemos ninguna previsión.

La de la foto soy yo, el pasado 8 de Marzo. A pesar de que el COVID-19 ya era una problema grave en Italia no dudé en coger el AVE e irme a Madrid a una formación. Me fui a pasar todo el fin de semana junto a otras 30 mujeres venidas de distintas partes del mundo (Italia incluida). ¿Algún recaudo? ¡Qué va! Rematamos la formación con una súper fiesta por el día de la mujer.

¿Qué compré ese fin de semana de negación?

No estaba nada contenta con el outfit que había elegido para el primer día del evento. Así que a la hora de la comida me escapé al Zara y me compré un pantalón. Quería estar mona para la foto que nos sacarían al final y esa era toda mi preocupación ese día.

Ni se me pasaba por la cabeza la necesidad de comprar alcohol en gel o evitar saludar a la gente con un beso.

Recién el lunes 9 de Marzo, cuando cerraron todos los colegios en Madrid, me di cuenta del riesgo que había supuesto mi aventura del fin de semana.

Aunque en un primer momento, el coronavirus parecía ser un problema grave solo en Madrid, comencé a sospechar que también podían llegar a cerrar los colegios aquí en Barcelona. Y entonces pasé a la siguiente etapa…

2️⃣ Etapa RABIA

La etapa rabia es muy graciosa porque estamos indignados y echamos la culpa a los demás de todo lo que pasa.

Como si nuestra imprudencia de la etapa negación no tuviese nada que ver con la propagación del virus.

Si me hubieras visto el 10, 11 de Marzo seguramente me hubieras escuchado decir cosas como:

-“los políticos son unos incompetentes, lo tendrían que haber visto venir”

-“como puede ser que en Madrid hayan permitido hacer la marcha por el día de la mujer y al día siguiente hayan cerrado los colegios porque la situación era crítica”

y otras cosas por el estilo. El viernes 13 de Marzo también cerraron los coles en Barcelona y empezó nuestro confinamiento.

¿Qué compré esos días de rabia?


Fuimos al súper e hicimos una compra bastante más importante de lo habitual. La idea era poder aguantar los 15 días que, en teoría, duraría la cuarentena.

Cogimos un buen stock de papel higiénico (para no ser menos que los demás), fideos, leche, harina y huevos. Además fuimos a la carnicería y compramos carne para hacer barbacoa.

Confieso que nos llevamos bastante más alcohol que de costumbre. Varias botellas de vino y otra de gin para hacernos unos buenos gin-tonics.

La verdad es que, salvo por el papel higiénico y algunos productos de primera necesidad, hicimos una compra bastante similar a la que hubiéramos hecho para irnos dos semanas de vacaciones.

Estábamos indignados por la situación e intuíamos que iban a ser semanas difíciles. Pero con barcacoas y gin-tonics nos sentíamos preparados para resistir.

Aún no caíamos en cuenta de lo que estaba a punto de pasar…

3️⃣ Etapa TRISTEZA

Los primeros días de confinamiento estuve muy triste. Me iba enterando por los grupos de Whatsapp que muchos de mis amigos perdían temporalmente sus empleos.

Y aunque que el día a día de nuestro negocio no se iba a ver afectado por el confinamiento (trabajamos online desde casa desde hace años), de repente me encontré pensando “qué vamos a hacer ahora”, “están despidiendo a todo el mundo de su trabajo”, “perderemos a todos nuestros clientes”, “no se apuntará nadie a nuestros cursos”, “nos vamos a comer todos nuestros ahorros” y así.

El hecho de estar encerrados y en pijama todo el día no ayudaba mucho a disipar estos pensamientos. Durante la primera semana estuve muy bajita de energía.

El primer desafío al que nos enfrentamos fue organizarnos para poder seguir trabajando con dos niños de 7 y 4 años en casa.

Para colmo, el confinamiento nos pilló en el medio de un lanzamiento para promocionar nuestra Academia, lo que supone jornadas de trabajo mucho más intensas de lo habitual.

Hacía semanas que veníamos anunciado una Masterclass para el día miércoles 18 y decidimos no suspenderla a pesar de la que estaba cayendo.

¿Qué compré durante los días de tristeza?

Solo me permití gastar dinero en cosas para entretener a los niños. Nos dimos de alta a la prueba gratuita de Disney + y compramos un par de Apps educativas para la tablet.

También pedimos por Amazon unos cuadernos de Vacaciones Santillana.

Pero para compensar el gasto me di de baja de unas cuantas herramientas de SEO que pagaba y apenas si utilizaba.

Finalmente, a pesar de las varias interrupciones de los niños durante el directo, conseguimos hacer la clase y mucha gente se animó a apuntarse a la prueba gratuita de nuestra Academia.

Mucha más de la que esperábamos…y eso me dio muchas esperanzas.

Ese mismo día ya se hablaba de la posible ampliación del estado de alarma hasta después de Semana Santa. Lentamente todos íbamos asumiendo que no serían 15 días de confinamiento. Estábamos hablando de, por lo menos, un mes sin poder salir de casa.

Lo positivo de esta mala noticia fue que no me quedó otra que dejarme de tristeza y espabilar. Conseguir que la experiencia de cuarentena sea un poquito más confortable para mí y toda la familia.

4️⃣ Etapa ACEPTACIÓN

Me doy cuenta que, por duro que sea, los seres humanos somos capaces de adaptarnos a cualquier situación.

Vamos entendiendo que, durante un tiempo que nadie sabe exactamente cuánto va a durar, vamos a vivir encerrados.

Entonces nos empezamos a buscar la vida…

Hubo un momento en que la pregunta más recurrente en mis grupos de WhatsApp fue “qué es Zoom” “Cómo me conecto a una reunión de Zoom” “cuando hacemos una quedada virtual”

Ya no fantaseábamos con la super fiesta que haríamos cuando pudiéramos salir.

Empezábamos a organizar nuestras primeras quedadas virtuales, a ser conscientes que, si queríamos ver a los amigos, tenía que ser a través de las pantallas.

Así que la prioridad fue empezar adaptarnos a esta nueva realidad. Poner orden y rutinas en casa y hacer que nuestro día a día pudiera ser un poquito más confortable.

¿Qué compré durante la etapa aceptación?

Cuando me di cuenta que el confinamiento podía durar meses me permití comenzar a gastar un poquito más de dinero.

Lo primero que compré fue el curso online de Workboxes de Aprendiendo Matemáticas. Se trata de un método sencillo, pero resultón, que ayuda a organizar mejor las tareas escolares y familiares.

También hice un pedido grande por Internet de pinturas, acuarelas, pegatinas, arena mágica y demás entretenimientos para mis hijos. Ir teniendo alguna “novedad”, por sencilla que sea, cada dos o tres días es algo que les sube mucho la moral.

También me permití comprarme algo para mí. Me di de alta en una membresía de recetas saludables. Un poco porque me apetecía ver cómo funcionan otros programas de membresía, pero también porque no quiero acabar la cuarentena con 20 kilos de más. Desde hace tiempo quiero aprender a cocinar recetas ricas y saludables y aprovecharé estas semanas para ponerme a ello (o al menos lo intentaré).

Y finalmente, después de la prueba gratuita de una semana, decidimos contratar Disney + por un año. Una gran inversión si tienes niños pequeños.

5️⃣ Etapa SUPERACIÓN

La humanidad se enfrenta a una crisis mundial, sin dudas la mayor de nuestra generación. Y en este contexto, se aceleran procesos históricos. Empiezo a observar cómo, a mi alrededor, algunas cosas comienzan a cambiar.

Decisiones que pensaba que tardarían una generación en implementarse, se están aprobando en tiempo récord.

Hace unos días leí un artículo muy interesante de Rand Fishkin sobre cómo hacer marketing en tiempos de COVID-19.

Él predice que habrá tres “olas”. Estamos empezando la transición hacia una “vida online”, que durará hasta alcanzar una “nueva normalidad”, cuando finalmente acabe la pandemia.

Ahora mismo las universidades y los colegios se están teniendo que poner las pilas para poder dar clases en formato online después de Semana Santa. A la educación no le va a quedar más remedio que modernizarse, ¡al fin!.

Muchos de mis amigos “oficinistas” están probando el teletrabajo, algo que hasta hace un mes les parecía una excentricidad solo apta para emprendedores frikies como nosotros.

Y aunque teletrabajar con niños en casa no es la panacea, muchos se van dando cuenta que es perfectamente posible sacar la faena sin necesitad de estar en una oficina tantas horas.

También estoy viendo un cambio de mentalidad importante en muchos de nuestros clientes. Se van dando cuenta que este es el momento de ponerse “en serio” con el online.

No es que antes no lo estuvieran, pero para los que tenían un negocio físico o vendían un servicio presencial, el canal online no era la máxima prioridad.

Y ahora se dan cuenta que ese curso online que tenían en la cabeza o a medio terminar, que esa tienda online semi abandonada, es lo único que les permitirá seguir facturando durante las próximas semanas. ¿O meses?

Siempre lo digo, en tiempos de crisis nos dejamos de puñetas y nos lanzamos a la piscina.

Nosotros los primeros…

Después de meses dandole vueltas al asunto, decidimos poner todas nuestras formaciones en un solo sitio: la Academia. Además nos animamos a hacerle un lanzamiento por todo lo alto, a pesar de la que estaba cayendo y triunfamos.

Hemos conseguido duplicar la cantidad de alumnos de la Academia en menos de 15 días y esta membresía, que parecía un sueño un poco loco, ahora será una de las principales fuentes de ingreso de nuestro negocio. Le daremos máxima prioridad y estamos súper ilusionados.

Algo parecido le ha pasado a mi querida Zahida de Dance Pandemic, alumna de la granja de los Unicornios. Se lanzó a dar clases online de Danza del Vientre por Zoom sin pensarlo dos veces.

El plan original era hacer un curso online, pero por una cosa u otra nunca sacaba tiempo para hacerlo.

Al final, al no poder dar sus clases presenciales, se lió la manta a la cabeza y cada martes, desde Londres, da sus clases en forma virtual a sus alumnas de siempre y a gente que se conecta desde distintas partes del mundo (explica los pasos tanto en inglés como en español).

¿Qué estoy comprando durante la etapa superación?

Lo primero que compré en etapa superación fue la clase de danza del vientre por Zoom de Zahida.

Unos días antes la había ayudado a adaptar su unicornio de “la danza del vientre adelgaza” a este momento coronavirus. Originalmente el artículo estaba orientado a desmentir el mito de que con la danza árabe se podía conseguir un vientre totalmente plano.

Pero le dimos una vuelta para adaptarlo a los tiempos que corren y salió un texto muy simpático sobre “cómo no coger (muchos) kilos durante el confinamiento: ¡bailando!”. Y caí…

Hace unos días me he dado de baja del gimnasio, porque sinceramente no sé cuando volveré. A mí me encanta hacer Spinning, pero eso de estar en una sala pequeña sudando junto a otros seres humanos hoy por hoy me parece impensable.

Así que estaba a la caza y captura de alguna alternativa a hacer sentadillas con una App, porque sinceramente no me gusta nada. La clase de Zahida fue la primera compra de la etapa “vida online” que me espera durante el próximo mes.

También me he comprado un segundo curso a Malena de Aprendiendo Matemáticas. Como el de las workboxes me está gustando mucho, me animé a comprar también el matemáticas manipulativas.

Aunque aún no es oficial, todo parece indicar que los coles no abrirán hasta septiembre.

En teoría, después de Semana Santa, nos comenzarán a enviar tareas. Pero los que tenemos experiencia impartiendo formación online sabemos que no es tan fácil adaptar los contenidos presenciales a un formato virtual.

Estoy segura que los maestros harán su mayor esfuerzo. Pero es evidente que nos tocará involucrarnos mucho más en la educación de nuestros hijos. Lo más probable es que los peques estén 5 meses más sin ir al cole y es una excelente oportunidad para aprender jugando.

Finalmente, nos apuntaremos a una formación específica para sitios de membresía, que hace tiempo queremos comprar pero siempre veníamos posponiendo. Queremos que la Academia del SEO ADS sea el mejor membership de marketing digital de habla hispana. Tenemos un desafío enorme por delante e iremos a por él.

El momento es ahora. Necesitamos adaptar nuestros negocios, en la medida de lo posible, a la “vida online” que vamos a vivir durante los próximos meses y a la desaceleración económica prevista hasta el 2021.

El fin del confinamiento será progresivo y de a poquito iremos volviendo a una “nueva normalidad”.

A estas alturas, a todos nos va quedando claro que habrá un antes y un después del COVID-19.

10 respuestas

  1. Buenísimo el post Flor, nuestro estado de ánimo condiciona tanto nuestro comportamiento! Me quedo con la gran capacidad de adaptación que estamos demostrando y con el empuje fuerte que está teniendo nuestra creatividad. Gracias por compartir tanto!

    1. Hola Patricia, que alegría leer tu comentario. Estoy de acuerdo, la capacidad de adaptación y la creatividad que estoy desarrollando estos días me tiene alucinada. Además está resultando un toque de atención muy fuerte para mí. Me doy cuenta del ritmo frenético que llevaba y cómo esta gran pausa será un antes y un después en mi vida. Lo sé, estoy en etapa superación total y mi mente está buscando desesperadamente el lado positivo a esta situación jajaja pero bienvenido sea….

  2. Hola , gracias no solo por la información , sino mostrar un poquito más lo que están viviendo en España , soy de Argentina , y nos duele mucho la situación tan extrema que están pasando allá . La mayoría de los argentinos tenemos a alguien allá , así que la información está a la orden del día .
    Estoy tratando de conseguir más clientes porque sé que este es nuestro momento , más allá del dolor de la pandemia es una oportunidad laboral . Gracias por tu apoyo ! Saludos cordiales !!!

    1. Hola Laura,

      Ojalá en Argentina no llegue a ser tan duro como acá. A cuidarse, a quedarse en casa. Yo creo que es un momento raro para conseguir clientes, pero que los hay los hay jaja Un abrazo

    1. Gracias por el dato! Yo calculo que estaremos unos 5 meses sin colegio, así que necesitaremos muchos recursos jajaj

      Un abrazo

  3. Me ha encantado el post porque a la vez que realista (sí, se perderán un montón de empleos…) ha sido divertido. Buenísimas tus opciones de compra durante las distintas etapas, jajaja.
    Muchas gracias por este post y espero los siguientes. Abrazos!

    1. Gracias Amparo! Realismo ante todo. Si no somos conscientes de la que se viene, no podremos adaptar nuestros negocios a la nueva realidad. Un abrazo

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